Algo que siempre me llamó la atención fue la conducta del hombre el día del cumpleaños de una ex.

 

“La semana que viene voy a tener que contactarla sí o sí, porque es el cumpleaños”.

 

¿Qué les pasa a las personas con la fecha en que la tierra dio otra vuelta alrededor del sol a partir de la fecha de nacimiento de una ex pareja que los dejó?

 

¿Hay que llamar sí o sí para desearle felicidad en ese día a esa persona que decidió sacarnos de su vida?

 

Tantas fueron los mails recibidos de lectores de mi primer libro “Mi Novia” con respecto a este tema que en la segunda edición del mismo me vi obligado a agregar un capítulo llamado“¿Feliz Cumpleaños?”

 

Es increíble la cantidad de tipos que dicen “La semana que viene es su cumpleaños…¿Qué hago?”

¿Por qué deberías hacer algo?
¡Te dejó la mina! Ya no es nada tuyo y por decisión propia. ¿Vos llamás a tu maestra de primer grado para su cumpleaños?
Si lo hicieras sería más lógico que llamar a tu ex…al menos es la mina que te enseñó a escribir. Y te dejó porque terminó el año lectivo…no porque le gustó otro chabón.
¿Llamás para su cumpleaños a un ex jefe que te rajó del laburo?
“Hola ex-jefe que me rajó del laburo….quería desearle que sea muy feliz en su día y que se le cumplan todos sus deseos”. ¿Estamos todos locos?

“Que angustia…su cumpleaños pasado lo pasó conmigo”.

¿Y? ¿Cuántos otros días pasó con vos y ahora no los pasa? ¿Qué tiene de diferente ese día en que la tierra dio un giro completo alrededor del sol? ¿Acaso el año pasado miraste el sol y viste donde estaba y como ahora está en el mismo lugar te agarra la melancolía?

 

Entiendo que hay rupturas y rupturas. Y que algunas son más violentas, más traumáticas o más dolorosas que otras y que pueden o no incluir mentiras y engaños, pero en todos los casos se trata de una persona que decidió dejar de tener una relación con otra por equis motivos. Y cuando eso nos sucede no tenemos otra opción que seguir adelante con nuestra vida de la mejor manera, intentando superar el dolor que sentimos y reorganizarnos emocionalmente.

 

Y la mejor forma de hacerlo es respetar la decisión del otro, dejar de estar en contacto y mirar para adelante.

En muchas ocasiones esta perdida de contacto puede provocar en la otra persona la necesidad de regresar. Y en otras nos ayuda a sacarnos de la cabeza y del corazón a esa pareja que se fue sin que la echemos.

 

¿Por qué entonces retomar el contacto con alguien que ya no forma parte de nuestra existencia y por decisión propia porque es “su cumpleaños”?

 

“Hola…soy Daniel (o sea, soy el ex novio que engañaste tres meses para después dejarme por tu actual pareja)…solo quería desearte que seas muy feliz en este día tan especial junto a tus seres queridos”.

Seres queridos entre los cuales, por supuesto está su nuevo novio.

 

Creo que lo que esa ex va a interpretar del otro lado es “Hola, soy un boludo”.

 

¿Cuántos años más se supone que vamos a seguir con esa rutina? ¿Dos? ¿Diez? ¿Treinta?

 

¿O hasta que tal vez un día escuchemos del otro lado “¡Mamá, es Daniel…el señor que siempre te llama en tu cumpleañooooos!”?

 

Y si no es un llamado es un mensaje de texto…y si no un mail. Pero ese día pareciera que tiene “piedra libre” para hace lo que no haríamos en cualquier otra fecha.

 

Hay quienes dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Yo creo que lo último que se pierde es la dignidad…porque sin dignidad, no hay nada.

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